Por Ing. Eduardo Costa (*)

Debate por la IV y V Central Nuclear en la Argentina (Segunda Parte)

En 2008, la energía nuclear proporcionó más de 6,8 millones de kWh de electricidad, es decir alrededor del 6,2% de la generación total de energía eléctrica de nuestro país. La construcción de nuevos reactores y sus desafíos.

De acuerdo a la entrega anterior continuamos con el debate de las tecnologías CANDU "CANadian Deuteriun Uranium" y PWR "Pressurized Water Reactor". Estas tecnologías usan reactores que se clasifican de acuerdo a la sustancia que utilice como moderador y refrigerante. El reactor PWR, es un tipo de reactor nuclear que usa agua como refrigerante y moderador de neutrones y uranio enriquecido como combustible. En cambio el reactor PHWR utiliza uranio natural como combustible lo cual requiere de agua pesada como moderador.
El Ing. Horacio Huber, consideraba que la opción PWR sería más adecuada siguiendo la tendencia mundial. El Ing. Bernardo Murmis, Prosecretario de la AATN, ofreció una postura opuesta, porque: "Tenemos la suerte de tener la capacidad y experiencia de recursos humanos, infraestructura (Planta Industrial de Agua Pesada), producción de elementos combustibles, etc. Lo cual implicó muchos esfuerzos, y decidir un cambio de tecnología significaría pensar en un cambio de política de instalaciones centrales y pondría en peligro la independencia energética, que fue y es nuestro objetivo. Considera continuar con el diseño CANDU, tomando en cuenta la notable performance de Embalse. Además, CONUAR ya está calificado para fabricar los canales de combustible, tubos de calandria y accesorios. La calandria se puede hacer en Argentina, el recipiente de presión no. Otro factor importante a favor de CANDU es el "Acuerdo de transferencia de tecnología" que el AECL le brindó al país al ser elegida proveedora de la Central de Embalse, que permitiría adquirir el "Know How" necesario para desarrollar en forma progresiva un programa nucleoeléctrico independiente.
Resaltó la capacidad de la tecnología CANDU para producir isótopo Cobalto 60, cuya importancia resulta fundamental para aplicaciones médicas y en conservación de alimentos. El especialista concluyo que se requiere la mayor cantidad de energía no contaminante en el menor tiempo posible y a un costo competitivo y el camino más propicio e inmediato lo ofrece CANDU.

Desarrollo de la industria
nuclear argentina

La Comisión Nacional de Energía Atómica, CNEA se creó en 1950 y desplegó actividades centradas en la investigación y desarrollo de la energía nuclear, incluyendo la construcción de varios reactores nucleares de investigación. Actualmente están operando cinco reactores de investigación con la previsión de construir un sexto reactor.
En 1964 Argentina empezó a interesarse plenamente en la energía nuclear y realizó un estudio de viabilidad para construir una planta en Buenos Aires de 300 a 500 MW. La política del país se basaba en el uso de reactores nucleares de agua pesada utilizando uranio natural como combustible. Las ofertas más atractivas fueron las de Canadá y Alemania. Construyéndose la central nuclear de Atucha, en Lima, a 115 km al noroeste de Bs. As. Entró en funcionamiento en 1974 convirtiéndose en la primera central nuclear argentina.
En 1967, se realizó un estudio de viabilidad de una planta motor en el Embalse de la región de Córdoba. Se seleccionó un reactor CANDU-6 de la Atomic Energy of Canada Ltd. (AECL), debido al acuerdo de transferencia de tecnología que acompañaba; fue construido con la empresa italiana Italimpianti. Entró en funcionamiento en 1984. En 2010, se firmó un acuerdo para renovar la planta y ampliar su vida útil por 25 años. Actualmente está funcionando al 80% de su capacidad para limitar el daño de neutrones en los tubos de presión.
En 1979 se proyectó una 3ª central nuclear en Argentina - Atucha II, diseño de Siemens. La construcción inició en 1981, pero avanzó lentamente debido a la falta de fondos y se suspendió en 1994 con un 81% de la planta construida.
En 1994, se creó Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA) para hacerse cargo de las centrales nucleares de la CNEA y supervisar la construcción de Atucha II.
El diseño de las unidades de Siemens Atucha PHWR era exclusivo de Argentina, En 2003, se presentaron los planes para completar los 692 MW de Atucha II. En agosto del 2006, el gobierno anunció un plan de EE.UU. de 3500 millones de dólares para desarrollar la energía nuclear en Argentina. Se trataba de terminar Atucha 2 y extender la vida útil de funcionamiento de Atucha 1 y Embalse.
El objetivo era que la energía nuclear formara parte de una expansión de la capacidad de generación para satisfacer la creciente demanda. Mientras tanto, se llevó a cabo un estudio de viabilidad sobre un reactor de 4º generación para iniciar la construcción a partir del 2010.
Otro aspecto del plan de 2006 fue un paso hacia la construcción de un prototipo de 27 MW del reactor CAREM. Actualmente en etapa de pre-construcción en la provincia de Formosa. Este reactor nuclear desarrollado por la CNEA e INVAP, es un sistema modular de 100 MWt con un reactor nuclear simplificado de agua presurizada con los generadores de vapor integral diseñado para ser utilizado para la generación de electricidad (27 MWe netos). Estudios recientes han valorado la posibilidad de aumentar la escala de 100 o 300 MWe. Es un diseño que podría ser desplegado dentro de una década.
El consumo de electricidad en Argentina ha crecido fuertemente desde 1990. El consumo per cápita fue de poco más de 2.000 kWh/ año en 2002 y aumentó a más de 2.600 kWh/ año en 2007. La producción bruta de energía eléctrica en 2007 fue de 115 millones de kWh, el 54% de la de gas, 27% de energía hidroeléctrica, el 9,4% del petróleo, un 2,2% a partir del carbón, y el 6,3% (7,2 millones de kWh) de origen nuclear. En 2008, la energía nuclear proporciona más de 6,8 millones de kWh de electricidad - alrededor del 6,2% de la generación total de energía eléctrica.

(*) Presidente del COPIT


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