Por. Ing. José Federico Fanjul (*)

Computación ubicua: una alternativa para los nuevos edificios inteligentes

Un nuevo concepto en el campo de la inteligencia artificial, que consiste en la integración de dispositivos distribuidos en el ambiente de un edificio o vivienda que se desea controlar, todos ellos intercomunicados y con objetivos comunes.

Podemos definir la domótica como el uso de tecnologías de comunicación y control, destinadas a actividades de gestión de seguridad, eficiencia energética y confort en hogares y edificios de todo tipo. La domótica se potencia aún más cuando al término "gestión" se lo reemplaza por "gestión inteligente", es decir, agregando conceptos de inteligencia artificial al esquema.
En las primeras etapas del desarrollo de esta disciplina se utilizó un computador a fin de centralizar la "inteligencia" para el control y la toma de decisiones.
Entonces, ante la existencia de determinados eventos, por ejemplo el aumento de temperatura por sobre un umbral determinado, el sistema informático "ordenaba", dependiendo de distintos factores, a encender ventiladores, equipos de aire acondicionado o simplemente abrir una ventana a fin de mejorar el confort manteniendo la eficiencia energética.
Desde hace unos años, ha tomado fuerza una rama de la domótica que se enfoca en otro paradigma: la Computación Ubicua (CU).
La CU, expresado en términos sencillos, es la integración de dispositivos "inteligentes" distribuidos en el ambiente que se desea controlar, todos ellos intercomunicados y con objetivos comunes.
Este cambio de enfoque nos conduce a abandonar el tradicional computador como elemento concentrador de "inteligencia" para repartir esta capacidad en todos los dispositivos existentes en el ambiente. Algunos denominan este enfoque como "inteligencia ambiental".

Inteligencia artificial

Bajo este aspecto, se torna esencial el diálogo que pueden establecer entre si los dispositivos y la estrategia que se utilice para la resolución de problemas.
Aplicando el paradigma de la CU al ejemplo del párrafo precedente, tanto el equipo de aire acondicionado, como el ventilador y la ventana disponen de "inteligencia" y pueden tomar sus propias decisiones y comunicarlas al resto.
La pregunta surge inmediatamente: ¿Cómo pueden, interactuar entre si en forma coordinada para llevar a cabo una tarea? La respuesta es sencilla: dialogando, o en términos de inteligencia artificial: deliberando. Obviamente, para que dispositivos autónomos que se encuentran esparcidos en el ambiente puedan deliberar es necesario que además cuenten con un protocolo de comunicación y con una estrategia para la resolución de problemas.
Desarrollo local

En el Instituto de Tecnologías de Información y Comunicación (ITIC) de la Facultad de Ingeniería de UNSTA se trabajó desarrollando prototipos de aplicaciones domóticas desde 1995, atravesando distintos estadios tecnológicos y conceptuales, partiendo de ambientes administrados por un computador, luego utilizando dispositivos X10, que transmiten datos por las redes eléctricas convencionales, llegando en los últimos cuatro años al desarrollo de aplicaciones de computación ubicua, lo que nos permitió evaluar las ventajas y desventajas de ambos paradigmas.
Se desarrollaron unidades conformadas por un microcontrolador, una interfaz de comunicación por radiofrecuencias y por una interfaz optoeléctrica, además de un sensor de temperatura y de iluminación. Estas unidades permitieron desarrollar un prototipo de sistema con Agentes Inteligentes Deliberativos cada uno comandando un dispositivo distinto, desarrollando una estrategia común para comandar el ambiente domótico.


(*) Magister-Ingeniero; Docente de la carrera de Ingeniería Informática y Decano de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA)


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