Ing. Luis Abregú *

Captura y almacenamiento de carbono

La captura de CO2 es la propuesta de una técnica para retirar dióxido de carbono de la atmósfera o, más comúnmente, evitar que llegue a ella. Cuando se aplica en las plantas que utilizan biomasa, el proceso es conocido como bioenergía con captura y almacenaje de carbono.

El secuestro de carbono es un servicio ambiental basado en la capacidad de los árboles para absorber y almacenar el carbono atmosférico en forma de biomasa. Los niveles de absorción pueden ser mejorados con el manejo adecuado de los ecosistemas forestales, evitando su conversión en fuentes emisoras de gases de efecto invernadero (GEI).
El hecho de que una tonelada de carbono secuestrada en cualquier lugar del mundo tenga el mismo impacto en la mitigación del efecto invernadero que otra, hace que este servicio tenga un mercado global, que viene siendo impulsado por la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto, donde se establecen compromisos de reducción de emisiones de GEI para países desarrollados y en transición.
Iniciativas como el Fondo Bio Carbono del Banco Mundial promueven el desarrollo de proyectos forestales que puedan aplicar al Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) a través del comercio de Certificados de Emisiones Reducidas.
Existe un enorme potencial para el desarrollo de actividades de forestación y reforestación en zonas degradadas o deforestadas, pero para poder realizar un proyecto MDL forestal es necesario tomar en cuenta que:
* Las tierras donde se planea llevar a cabo el proyecto no hayan sido bosque al 31 de diciembre de 1989 y continúen sin ser forestadas.
* La documentación acerca de la tenencia de las tierras y el saneamiento físico-legal de las mismas debe ser muy clara.
* El proyecto debe contribuir al desarrollo sostenible.
* Las cantidades de carbono secuestrada deben ser adicionales a las que se darían en ausencia del proyecto.
La captura de CO2 es la propuesta de una técnica para retirar dióxido de carbono de la atmósfera o, más comúnmente, evitar que llegue a ella.
El proceso químico de captura de CO2 es energéticamente costoso y, probablemente, se produce CO2 durante el mismo. Este proceso sólo retarda la liberación del CO2, que no se puede almacenar indefinidamente. Sin embargo, este CO2 podría ser usado de formas múltiples.
Aunque el CO2 se ha inyectado en formaciones geológicas para diversos fines, el almacenamiento a largo plazo de emisiones de CO2 es un concepto relativamente nuevo. El primer ejemplo comercial es Weyburn en 2000; con una planta piloto de energía integrada CCS, desde septiembre de 2008 operando en el este de Alemania en la planta SchwarzePumpe de Vattenfall, con el objetivo de responder a preguntas sobre la viabilidad tecnológica y la eficiencia económica.
La CCS aplicada a una planta de energía moderna convencional podría reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera en aproximadamente 80-90% comparado a una planta sin CCS.
1 - El IPCC estima que la economía potencial de CCS podría ser entre 10% a 55% del total de mitigación del carbono hasta 2100 (Sección 8.3.3 del reporte IPCC.1 )
La captura y compresión de CO2 requiere mucha energía y aumentaría las necesidades de combustible de una central de carbón con CCS en un 25% -40%
2 - Estos y otros costes del sistema se estima que aumentará el costo de la energía de una nueva central eléctrica con CCS de 21-91%.12
El almacenamiento de CO2 se prevé que sería en formaciones geológicas profundas, en las masas de aguas profundas, o en forma de mineralcarbonatos. En el caso del almacenamiento oceánico profundo, existe el riesgo de aumentar enormemente el problema de la acidificación de los océanos, un problema que se deriva también del exceso de dióxido de carbono ya en la atmósfera y los océanos. Las formaciones geológicas, son consideradas actualmente los sitios más plausibles de secuestro de carbono. En su 2007 Atlas de Secuestro de Carbono, el Lab Nacional de Tecnología de la Energía (NETL) reportó que Norteamérica tiene suficiente capacidad de almacenaje para 900 años de producción de dióxido de carbono.
3 - Un problema general es que las predicciones a largo plazo acerca del almacenaje seguro submarino o subterráneo son muy difíciles e inseguro si el CO2 podría fugar desde el almacenaje a la atmósfera.
Cuando se aplica en las plantas que utilizan biomasa, el proceso es conocido como bioenergía con captura y almacenaje de carbono. Esto tiene potencial para ser utilizado como una técnica negativa de emisiones de carbono, y es considerado por algunos como geoingeniería

Efectos ambientales

Los méritos teóricos de los sistemas CCS es la reducción de emisiones de CO2 en más del 90%, dependiendo del tipo de planta. Generalmente, los efectos ambientales del uso del CCS surgen durante la producción de energía, con captura, transporte y almacenaje de CO2. Los tópicos relacionados al almacenaje se discuten en esas secciones. El IPCC ha dado estimaciones de emisiones de aire de varios diseños de plantas CCS (ver tabla abajo). Mientras el CO2 drásticamente se reduce (aunque nunca es completamente capturado), las emisiones de contaminantes del aire se incrementan significativamente, generalmente debido a pocas multas por su no captura. Por lo tanto, el uso de esta tecnología implica una reducción en la calidad del aire.

* Ingeniero Industrial
Docente
Gerente del COPIT


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